Partita en A menor de Bach para flauta sola | II Movimiento

Partita en A menor de Bach para flauta sola | II Movimiento

The last time I played this piece, it was before my injury. It was December of 2016, at that time I was preparing for an audition of the National Orchestra of Venezuela, for the final tests of the university and at the same time I was looking for my sustenance by playing in the depths of the Caracas Subway system. They were days of 10 and up to 12 hours with my instrument —that was the reason for my injury — but the pressure to want to have a decent job, to fulfill my tests and have the money to buy something for Christmas, was enough to get me launched those musical marathons for nothing healthy.

As I said in a previous opportunity, The Partita in A minor by Bach, is one of the most requested pieces at the time of auditions anywhere in the world; it’s interpretive complexity adds to the technical challenges (audible in the movement that I share today) that it presents. Very wide intervals, speed and an uncomfortable articulation, are some of the challenges to be overcome in order to play this beautiful piece correctly.

It was in the basements of the emblematic Teresa Carreño theater in Caracas where those auditions were held. It was a terrible day for me, the public transport shone by its absence, I arrived just 15 minutes before the draw to know the order in which we would pass the 15 people who competed for the same job. Bad luck was on my side next to the number 2 that marked the paper I had chosen. I had to quickly enter the room where the jury was, only 15 minutes of warm-up was not enough for such a big challenge. I did not feel comfortable, much less confident.

Upon entering the room, a large wooden panel with wheels covered my identity. The familiar voice of the first flute of the orchestra welcomed me, and asked me to start playing the Corrante of the Bach Partita (the second movement that I will play for you today).

I miss played, and a lot! about 2 times to be exact. It may sound a little exaggerated, but miss a note in the world of academic music is death, a single stumble is enough to get you out of any competition. I had 2. They did not let me finish playing the whole movement.


 

A couple of weeks after that experience, the flute stopped sounding completely. That’s a story for another publication, but I want to mention that, i was not able to play even the simpliest note in the flute. I have been struggling for 2 years to recover, and thank God I have received the support of wonderful people who have made my progress possible.

Being able to play this music again at an acceptable quality is an experience of strong emotions for me. It’s like going back in time -the power I dreamed of during these 2 years- and going back to where I started before the injury. I feel that I have advanced, that I have overcome many obstacles that have cost me enormous amounts of time making faces with my mouth in front of the mirror, on public transport and even at family dinners. This video means a lot to me, I’m not just me playing and experimenting with audio editing, this video is proof of my progress, of my slow but sure rehabilitation of my voice, of my way of expressing what I have to say to the world.

There is still a long way to go, I depend a lot on the amount and speed of air, the sharp register is not polished, the articulation is weak because the more incisive it demands the lips, anyway … The important thing is the advance, important is that I’m already making music again.

If you liked the result, thank the wonderful rehabilitation team and the doctor who accompanied me during these torturous 2 years. I do it every day of my life.

 

 

 

 

La última vez que toqué esta obra, fue antes de mi lesión.  Corría diciembre del año 2016, para ese entonces me preparaba para una audición de la Orquesta Nacional de Venezuela, para los exámenes finales del semestre y al mismo tiempo buscaba mi sustento tocando en las profundidades del sistema del metro de Caracas. Eran jornadas de 10 y hasta 12 horas con el instrumento —esa fue la razón de mi lesión—, pero la presión por querer tener un trabajo digno, cumplir con mis asignaturas y tener el dinero para comprar algo para navidad, fue suficiente para lograr lanzarme esos maratones musicales para nada sanos.

Como les dije en una anterior oportunidad, La Partita en A menor, es una de las obras más solicitadas al momento de realizar audiciones en cualquier parte del mundo; su complejidad interpretativa se suma a los retos técnicos (audibles en el movimiento que les comparto hoy) que presenta. Intérvalos muy amplios, velocidad y una articulación incómoda, son algunos de los retos a superar para poder tocar correctamente esta hermosa pieza.

Fue en los sótanos del emblemático teatro Teresa Carreño de Caracas donde se realizaron esas audiciones. Fue una jornada terrible para mí, el transporte público brillaba por su ausencia, llegué  tan solo 15 minutos antes del sorteo para saber el orden en el que pasaríamos las 15 personas que competíamos por el mismo puesto de trabajo. La mala suerte estaba de mi lado junto al número 2 que marcaba el papel que había elegido. Tuve que entrar rápidamente a la sala donde estaba el jurado, tan solo 15 minutos de calentamiento no era suficiente para un reto tan grande. No me sentía cómodo ni mucho menos  confiado.

Al entrar en la sala, un gran panel de madera con ruedas cubría mi identidad. La voz familiar de la primera flauta de la orquesta me dió la bienvenida, y me pidió que empezara tocando el Corrante de la Partita de Bach (el segundo movimiento que tocaré para ustedes hoy).

Me equivoqué, ¡y mucho!  unas 2 veces para ser exactos. Les podrá sonar algo exagerado, pero equivocarse en el mundo de la música académica, es  la muerte, un solo traspié es suficiente para sacarte de cualquier competencia. Yo tuve 2. No me dejaron terminar de tocar el movimiento completo.

 


 

Un par de semanas luego de esa experiencia, la flauta dejó de sonarme por completo. Eso es cuento para otra publicación, pero quiero mencionar eso, la flauta no sonaba NADA. Tengo 2 años luchando por recuperarme, y gracias a Dios he recibido el apoyo de personas maravillosas que han hecho posible mis avances.

Poder tocar de nuevo esta música a una calidad aceptable, es una experiencia de emociones muy fuertes para mí. Es como retroceder el tiempo —poder con el que soñé durante estos 2 años— y volver  estar donde empecé antes de la lesión. Siento que he avanzado, que he vencido muchos obstáculos que me han costado enormes cantidades de tiempo haciendo muecas con la boca frente al espejo, en el transporte público y hasta en cenas familiares. Este video significa mucho para mí, no soy solo yo tocando y experimentando con  la edición del audio, este video es la prueba de mis avances, de mi lenta pero segura rehabilitación de mi voz, de mi manera de expresar lo que tengo que decir ante el mundo.

Aún hay mucho camino por recorrer, dependo mucho de la cantidad y velocidad de aire, el registro agudo no esta pulido, la articulación es débil porque mientras más incisiva más exige a los labios, en fin… Lo importante es el avance, lo importante es que ya estoy haciendo música otra vez.

Si les ha gustado el resultado, agradézcanle enormemente al maravilloso equipo de rehabilitación y a la doctora que me han acompañado durante estos tortuosos 2 años. Yo lo hago todos los días de mi vida.

 

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Músico, flautista, arreglista y escritor. Since 1995. Caracas, Venezuela

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